viernes, 20 de octubre de 2017

Laurel


Desataré el otoño compartido
para comer los frutos sazonados
de tu cuerpo, buscarlos en la penumbra del atardecer,
requerirlos sustento,
devorarlos caníbal mientras me abrazas
tan ojos tú, tan carne
tanta palabra y gesto,
tanta verde caricia, tan gata de mar,
con esa precisión y tuya siempre.
Te cubro de laurel recién cogido
porque eres el certero triunfo de la vida,
alimento feliz y necesario,
primavera en otoño.
Y yo tan cazador cazado,
tan soberbio abatido,
tan aprendiz de sátiro,
tan enredado en ti,
caníbal devorado por su presa.

© Pedro Ojeda Escudero, 2017

miércoles, 18 de octubre de 2017

martes, 17 de octubre de 2017

Cada vez amanece más tristeza


Cada vez amanece más tristeza,
le cuesta más al día abrirse paso
y transitar las calles con la luz
que debe acariciar todos los rostros
que salen de sus casas echándose a la vida.

Dime dónde hallar flores en los parques,
por qué no hay tierra fértil para el agua,
cuándo hicimos metal toda belleza
como si la alegría fuera un zapato falso.

Camino entre las noches de esta extraña ciudad
tan grande, tan vacía, ceniza yerma y sucia.

© Pedro Ojeda Escudero, 2017

lunes, 16 de octubre de 2017

Exposición de pintura de Rosa Bermejo en el Ábside de San Gil de Béjar


El pasado viernes día 13, inauguramos en el Ábside de San Gil de Béjar una exposición de pinturas de la artista Rosa Bermejo comisariada por Mayca Martínez Peña. La muestra recoge una amplia variedad de los temas preferidos por la autora, especialmente sus paisajes. Rosa Bermejo pinta con trazos amplios y una técnica de raíz impresionista los paisajes que conoce (están presentes Béjar, Urueña, Jávea, Chicago, las islas griegas, etc.). Desde una base en acrílico trabaja el óleo para matizar una paleta de colores muy personal, siempre suavizados y elegantes. El paisaje, así, se hace mirada sugerente para retratar un momento, es decir, la luz de un instante sobre un espacio. Cada espectador contempla de una manera lo que ve pero solo los artistas pueden darnos esa forma de llevarnos más allá de lo aparente. En unos tiempos de confusión y trampantojo solo esa mirada penetrante del artista puede aclararnos lo que no vemos pero está ahí, una vez ha sido desnudado para indicarnos la esencia.

No solo hay paisajes en la muestra. Los retratos de su hija Andrea, singularmente el que juega con Edward Hopper, el divertido guiño con las meninas velazquianas -de largo recorrido en la pintura del último siglo-, las hortensias o el magnífico cuadro de las granadas en el que la luz y el color son protagonistas, son otros caminos explorados con éxito por la pintora.

Rosa Bermejo, natural de Salamanca pero residente desde hace unos años en Madrid, se formó en la Escuela de Bellas Artes salmantina bajo la dirección de su primer maestro, Zacarías González. Ha expuesto en Madrid, Villanueva, Galapagar, Guadarrama, Alicante, La Cañada, etc.

La exposición permanecerá abierta hasta el domingo 29 de diciembre y merece ser visitada por todos los que se encuentran cerca de Béjar. No se arrepentirán.


En la inauguración, con Rosa Bermejo y Mayca Martínez Peña.


domingo, 15 de octubre de 2017

No hay forma de ocultarlo


La sierra está seca. Los prados agostados, los caminos polvorientos, los árboles enfermos. Caminar desde la Francesa hasta Santa Marina hoy me ha dolido. Hacía calor, un calor no habitual en esta época. Todo respira sequía y tristeza. No hay otoño sino hojas muertas. En la umbría todo está apagado. Qué dolor los castaños, los robles, la ausencia de helechos. Caminaba cabizbajo, intentando saber hasta dónde quieren ocultarlo, hasta cuándo. Y por qué miramos la falsa luna cuando el dedo responsable nos muestra el trampantojo.


viernes, 13 de octubre de 2017

Un club de lectura mal visto por los moralistas y noticias de nuestras lecturas


Varias cosas son las que deben interesarnos en la primera colección de novelas de María de Zayas más allá del interés argumental o de estilo. Son cuestiones que demuestran el conocimiento que la autora tenía del género y de la sensibilidad del público al que va dirigido.

La referencia fundamental del género es el Decamerón de Boccaccio, una colección de historias escritas a mediados del siglo XIV. Tuvo un impacto inmediato en todas las literaturas europeas. Los argumentos y temas de la colección son muy variados, algunos tomados de cuentos de tradición persa y árabe conocidos en Europa a través de la literatura castellana medieval, otros apropiados para el nuevo mundo urbano que nacía en Italia. La unión entre estas historias consistía en un marco narrativo en el que se cuenta que un grupo de jóvenes (7 mujeres y 3 hombres) huyen de la peste que asoló Florencia en 1348 refugiándose en una villa cercana a la ciudad y, para entretener las veladas ordinarias cada uno se encarga de una narración al día. Boccaccio se dirige fundamentalmente al público femenino, con lo que identifica plenamente al público que consumía este tipo de narraciones. No tardarían los moralistas en identificar el problema: historias, no siempre recomendables, que se dirigen a los jóvenes y, especialmente, a las mujeres. De ahí la censura y condenas morales que se dirigieron ferozmente contra el género, acusado de pervertir las mentes y las costumbres.

El Decamerón tuvo imitadores en los siglos posteriores tanto en su construcción general como en las historias más populares. Cervantes juega con esta herencia en la mesa de trucos que suponen Las novelas ejemplares (sin marco narrativo pero con la unidad fuertemente construida en el prólogo a partir de la personalidad del escritor) y en la promesa no realizada de Las semanas del jardín (que los especialistas imaginan con la recuperación del marco narrativo). De Cervantes parte María de Zayas para regresar al Decamerón en gran medida.

En efecto, María de Zayas recupera y matiza el marco narrativo a lo Boccaccio. Como en el Decamerón, la idea nace de un grupo de mujeres al que luego se le sumará otro de hombres (aquí, cinco y cinco, con la mediación de la madre de una de las jóvenes). No se tratará ya de huir de la peste sino de entretener en un sarao divertido, ameno y variado (hay música, romances, bailes...) las largas noches del invierno desde la Nochebuena.

María de Zayas, como Boccaccio, nos pone en la pista de que este tipo de reuniones fomentaba el encuentro entre jóvenes -en ambos de la clase social más elevada, pero hay testimonio de que algo similar ocurría en otras capas sociales- en torno a la narración oral de historias de un género que no era bien visto por los moralistas. En las Novelas amorosas y ejemplares de la Zayas, por mucho que pretenda el título o algunas frases de advertencia contra las consecuencias sentimentales, el tema central es el amor y no siempre el recorrido de las historias es ortodoxo según las normas sociales. Hablar de amor entre jóvenes siempre supone un grado de libertad, incluso en ambientes controlados. Más aún si el motor del debate es una novela.

Inteligentemente, Zayas intenta sortear el riesgo. Aunque el título centre la colección genéricamente como novelas -sabemos que el título es cosa del impresor, que tiene afán de vender y no se anda en miramientos a la hora de buscar al público-, ella prefiere llamarlas maravillas, para evitar las connotaciones negativas que podía despertar el término tan solo unos años después de la prohibición de publicar novelas que se había decretado en Castilla.

Pero hace algo más María de Zayas. Construye su marco narrativo para favorecer el debate. Quiere que a partir de sus argumentos se hable sobre la pertinencia o no de los amores que en sus novelas se cuentan. Al  final de su primera colección lo explicita y se da como premio una joya a quien mejor argumente en la disputa.

Independientemente de que nos interesen más o menos los argumentos hoy o la forma de narrar las historias, he aquí una de las claves de la importancia de María de Zayas en la historia de la novela moderna europea. Es fácil de imaginar que el debate entre los jóvenes que se cuentan las historias en la colección se trasladase al grupo de lectores y oyentes -se solía leer en grupo-. Un grupo de jóvenes debatiendo sobre novelas que hablan de historias amorosas, expresando sus opiniones al respecto. Un club de lectura mal visto por los censores moralistas, claro. Por cierto, si el lector moderno tiene alguna dificultad con las historias, que intente leerlas en voz alta: comprobará que están pensadas para la transmisión oral. No es de extrañar el éxito que tuvo esta colección y su continuación en toda Europa.


- Hasta la tercera semana de octubre nos dedicaremos a comentar algunas novelas breves de María de Zayas Sotomayor.  Algunos lectores del formato presencial me pidieron continuar con la lectura de Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga, el último de los títulos leídos en el curso que cerramos. Para darles tiempo a terminarla durante el mes de septiembre propuse esta otra lectura complementaria para iniciarnos ahora. Para quienes no conozcan la obra de María de Zayas (Madrid 1590-¿1661?), su descubrimiento será una auténtica sorpresa. Durante mucho tiempo su nombre fue olvidado en los manuales de la historia de la literatura española y su recuperación desde hace unas décadas ha sido lenta pero imparable. Es de justicia reconocer su importancia en la novela española. 

- Se puede encontrar una breve biografía de la autora en este enlace.

- En el mercado editorial hay varias ediciones de sus novelas. Las mejores de ellas son las publicadas por la editorial Cátedra (Desengaños amorosos al cuidado de Alicia Yllera y Novelas amorosas y ejemplares al de Julián Olivares).

Para facilitar la consulta a todos los lectores recomiendo la descarga gratuita de sus novelas en una más que correcta edición en la revista electrónica Lemir al cuidado de Enrique Suárez Figaredo: aquí las Novelas amorosas y ejemplares y aquí los Desengaños amorosos.


Noticias de nuestras lecturas

Paco Cuesta se muestra combativo a la hora de iniciar su lectura de Zayas. No es para menos: ella tuvo que romper muchas barreras y hay que contribuir a reconocérselo.

Pancho arranca con fuerza su comentario sobre las novelas de María de Zayas: pone en juego todas las preguntas que debemos hacernos en su primera entrada para comenzar de lleno en la historia de Aventurarse perdiendo, en la que se fija hasta en los detalles con los que la Zayas refuerza el realismo de la historia. Nos deja suspensos en un convento escuchando a María Dolores Pradera...

Luz del Olmo nos ofrece una perspectiva interesante para abordar la lectura de Zayas: la poesía y la conspiración de silencio sobre su obra...

Mª del Carmen Ugarte se viste lo más cercana que puede a la época de la Zayas y entre rosquillas y anises escribe una maravillosa y reivindicativa entrada.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos.
Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog, aunque en las últimas semanas no haya podido cumplir esta promesa por diferentes cuestiones.
Información sobre el presente curso en el club en este enlace.

jueves, 12 de octubre de 2017

La hispanidad hoy.


El día de la hispanidad tiene mala fama. Se asocia, sin más, con lo más rancio de los conceptos más rancios de lo español. En amplios sectores de los países de habla española en América se rechaza al identificarlo con los peores significados de la conquista y colonización del continente. También en buena parte de la población española se identifica este concepto con el franquismo y una visión imperial de la historia con alta carga supremacista y paternalista, tan propia de aquel régimen dictatorial y de todos los nacionalismos -no hay nacionalismo de izquierdas, es una contradicción terminológica, pero ese es otro tema-, que hablaba de madre patria y países hermanos... En consecuencia, como tantos otros conceptos, la defensa de la hispanidad ha quedado casi de forma exclusiva en manos de una porción de españoles que la exhiben casi como una bandera contra otros y los varios intentos recientes de construir un nuevo significado han sido algo estériles dado que no se han puesto los suficientes medios para conseguirlo. A pesar de eso, también hay una parte de la sociedad que intuye en esta celebración cosas que nada tienen que ver con lo que otros critican, pero quizá no pueden argumentarlo ante la agresividad verbal que suelen esgrimir los que se lo han apropiado y los que lo critican. El antiguo día de la raza o la fiesta nacional por excelencia no ha podido remontar el peso de su apropiación por la dictadura franquista en el imaginario de buena parte de la sociedad y ha quedado marcado de forma negativa. Un concepto no es solo lo que significa, sino también las connotaciones que se le van adhiriendo a lo largo de la historia, pero si no comprendemos su origen y función inicial no deberíamos rechazarlo sin más. A veces es la ignorancia la que habla por nosotros o el dogmatismo y cuando actuamos con las tripas la razón queda aparcada y no lograremos jamás consensos que puedan generar provechosos efectos.

En contra de lo que muchos piensan, la celebración de la hispanidad y su fortalecimiento como concepto moderno no fue obra de Franco ni de españoles con añoranza imperial sino de intelectuales americanos (escritores, publicistas, políticos, intelectuales de todo tipo) entre los que sobresalió por su dimensión pública Rubén Darío (Darío fue mucho más que un poeta). La hispanidad, a principios del siglo XX, no tenía nada que ver con la supremacía española ni con la añoranza del imperio, sino que poseía una teoría actualizada de la historia para competir contra la presencia progresiva del mundo anglosajón en las repúblicas de la América hispana. El núcleo central de la hispanidad se construyó como concepto para defenderse de la entrada de la política y la cultura anglosajona de los EE.UU. en el resto de América. Una actuación que intentaba controlar económica y políticamente el continente corrompiendo voluntades, controlando gobiernos y socavando las tradiciones de las repúblicas de habla española. Frente a ello, muchos intelectuales reaccionaron volviéndose a lo único que los unía: el común pasado hispano.

No se entendía la hispanidad como la herencia de lo español como único motor. A partir de la herencia común del idioma y de determinadas formas de entender la historia, el mundo y las creencias, integraron en ese concepto el mundo indígena y la herencia latina (de ese mismo origen es el concepto de Latinoamérica). Es decir, la hispanidad se pensó como un concepto integrador y superador. Gracias a él se integraron en un mismo plano las culturas indígenas, española y latina. Rubén Darío se sentía orgulloso de todas ellas y las lanzaba en ese concepto a una rabiosa modernidad en la que se incorporaban las mejores novedades fuera cual fuera su procedencia. Como todos los conceptos culturales, su desarrollo posterior dependió de intereses económicos, sociales y políticos que dificultaron su implantación, pero el germen de la hispanidad contenía y contiene elementos que deben tomarse en consideración.

El concepto de hispanidad tal y como fue concebido une y supera las heridas históricas para sumar fortalezas frente a un mundo que ya se intuía cada vez más globalizado y servía de parapeto al nuevo colonialismo de los EE.UU. desde donde se lanzó la que se conoció como doctrina Monroe con la intención de fortalecer su predominio en la región sin esconder el nuevo imperialismo de los EE.UU. basado casi exclusivamente en la población de origen europeo. La doctrina Monroe es, exactamente, el lado opuesto de la idea de la hispanidad. Negar esta es potenciar aquella.

Hoy la hispanidad es una realidad histórica incluso para aquellos que la niegan. El español es un idioma que se ha fortalecido. El trabajo de la RAE en las últimas décadas ha transitado por este camino: ni la ortografía ni la gramática ni el diccionario son ya castellanos o peninsulares sino que acogen todas las variantes y se inclinan por las opciones más comunes aunque estas no sean las que predominen en la península ibérica. Incluso el Diccionario de la Real Academia ha dejado de ser conocido así (DRAE) y ha pasado a denominarse Diccionario de la lengua española (DLE) por esta misma razón. La Nueva gramática de la lengua española es la primera consensuada por todas las academias de la lengua. El Diccionario panhispánico de dudas es una herramienta fundamental. La Ortografía de la lengua española es obra impulsada por la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española...

Mientras tanto, seguirán los ataques de unos y de otros, la apropiación inadecuada del término por otros con pensamiento cerril... pero el concepto de hispanidad ampara algo que existe en la realidad, un elemento integrador y potenciador, que bien usado da los mejores frutos de un pasado, un presente y un futuro común. Negarlo es dejarnos sin una de las mejores armas para un crecimiento que defienda por igual las identidades locales y la suma común. Además, claro, de ponernos ante un espejo irreal que nos afea pero favorecedor de que otros ocupen el campo que dejamos libre.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Once años de La Acequia


Esta tarde, a primera hora, tomé una fotografía desde el autobús, a la salida de Salamanca, al pasar por el río Tormes. Agua y viaje. Por eso quizá defina bien uno de los significados de este blog que hoy cumple once años y 3239 entradas. Nadie es el mismo después de once años, nadie sale indemne de lo vivido. Once años ya. Gracias a todos los que leen este espacio, algunos desde sus inicios. Seguimos.

Breve historia de La Acequia (pincha sobre los enlaces para acceder):
Primera entrada (11 de octubre de 2006).
Razón del título del blog (12 de octubre de 2006).
Primer año.
Segundo.
Tercero.
Cuarto.
Quinto.
Sexto.
Séptimo.

martes, 10 de octubre de 2017

Nadie leerá esto


Hoy en España nadie leerá esto. La vida sigue. Los pantanos están bajo mínimos y la tierra sufre una de las más graves sequías del último medio siglo. Si tarda en llover, a las restricciones de agua para el riego seguirán las que afectan al consumo doméstico. Una buena parte de la población sigue sin trabajo o con sueldos precarios. Los medios de comunicación ya no tratan de la pobreza. Tampoco de uno de los más graves problemas del país, la despoblación de buena parte de la península. Los partidos políticos enfrentados están corroídos por la corrupción. La crispación social ha ido en aumento en la última década. La cultura se ha empobrecido alarmantemente, como la inversión en ciencia. El sistema educativo necesita una regulación urgente que ponga remedio a los males que lo afectan en todos los niveles. Por cierto, mañana también amanece.

lunes, 9 de octubre de 2017

Tomar el sol en un banco


Hoy ha sido un buen día para tomar el sol. En la Universidad aún no se ha encendido la calefacción y en los despachos y en las aulas hace frío en las primeras horas de la mañana. Después de unas horas releyendo a Machado, salí al jardín central de mi Facultad y me senté en un banco, para calentarme como hacían los viejos en la solana de los pueblos o en la fachada encalada de las casas, al sol de otoño. Se está bien así, sentado mientas el cuerpo entra en calor, viendo pasar tan deprisa a tanta gente, de un lado para otro. Como si tuvieran de verdad algo importante que hacer.

domingo, 8 de octubre de 2017

El domingo se resuelve


Y el domingo se resuelve
en la colina más alta.
Hacia su final el río
la vida completa pasa.

Poco sabe quien lo cursa
con banderas en la barca.

© Pedro Ojeda Escudero, 2017